El cielo es solo el comienzo
¿Y si el cielo no fuera la meta, sino el punto de partida? Durante siglos la humanidad se ha hecho la misma pregunta: ¿cuál es el propósito de esta vida? Existe una escritura que la responde en una sola frase. En el libro de Moisés, Dios mismo declara: «Porque, he aquí, esta es mi obra y mi gloria: Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre» (Moisés 1:39).